martes, julio 21, 2009

El Contestador

Ojalá que tu cama estuviera siempre de guardia,
encaramada en los carteles de neón.
Ojalá que volviera a encontrarte fumando en la plaza
y dejarte de nuevo sin blanca, sin respiración.

Ojalá que tuviera valor,
y decirte que no pasa nada,
son diez pisos y no hay ascensor
hacia el cielo del que tú me hablas.

Y no me da la gana marcharme cuando empieza lo peor,
un nudo en la garganta, se intuye por tu voz en el contestador,
tú sólo intenta no mentirme hasta mañana.

Ojalá que quisieras dormir esta noche conmigo
en lugar de violar corazones en salas de estar.
Ojalá que ahora mismo me dieras lo que nunca pido
y algo de tu paradero porque nunca estás.

Ahora sé lo que quieres oír,
ésta es la última mierda que piso,
cinco tipos esperan por ti,
me parece que yo soy el quinto.

Y no me da la gana marcharme cuando empieza lo peor,
un nudo en la garganta, se intuye por tu voz en el contestador,
tú sólo intenta no mentirme hasta mañana.

Y no me da la gana marcharme cuando empieza lo peor,
un nudo en la garganta, se intuye por tu voz en el contestador,
tú sólo intenta no mentirme hasta mañana.

No me trates así,
no me da la gana marcharme cuando empieza lo peor,
un nudo en la garganta, se intuye por tu voz en el contestador,
no me da la gana, no me da la gana,
no me da la gana, que empiece lo mejor.

Quique Gonzalez - El Contestador


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Hace tiempo que suplico por una vida mejor, por un misero día en el que no me arrodille por las miserias que me ofreciste en su momento, y que, como ácido, corroen mis venas y me hacen tener alucinaciones como cuando estaba contigo. Son muchos años ya los que han pasado y sigo sin arrepentirme de todas las malicias con las que rompiste mi corazón. Todavía sigo recogiendo los cachos que dejé por el camino, cuando paso por esos lugares encuentro ese pedazito de mi corazón que tu arrancaste, pero no puedo recogerlo, no tengo valor, porque ese es el lugar en el que debe estar, junto a nuestros recuerdos, esas noches en las que tú te burlaste de mi.

Pero hace tiempo ya que deje de creer en esto, y mierda, me jode, me jode mucho admitir mi derrota, soy demasiado orgulloso para asimilar que te saliste con la tuya y te fuiste de rositas, que no pude culminar mi venganza. Ya han pasado demasiados años de eso y todavía te sigo lanzando una sonrisa cada vez que te veo, es hipócrita lo se, pero no puedo hacer otra, siempre supiste que fui un cobarde sin ningún carácter, creo que por eso te "enamoraste" de mi. Y hablando de tiempos pasados atisbo un poco de nostalgia en tus ojos, es increíble, no puede ser.

Tantos años creyendo que todo te importaba una mierda, tal y como me demostraste en su momento y ahora me vienes con estas. Tu solo intenta no mentirme mientras estoy yo aquí porque si no la vamos a tener... De verdad, solo dime que fue un mal paso en tu camino, una locura de quinceañera, un motivo mas por la que vivir el presente sin pensar en el futuro. ¡Que osadía!, sobre-vivir para contarlo...

Pero ahora es demasiado tarde, tanto para ti como para mi, y no me da la gana quedarme donde estaba, no porque salir de la zarza de ese rosal no es precisamente un billete hacia el paraíso. Por eso me refugié en la música, porque ella me enseño a querer con algo de reciprocidad. Y mientras toco ese rocanrol me siento mucho mejor, por eso salgo todas las noches con la guitarra a la espalda.


"Ahora toca la banda... Que empiece lo mejor"